La MC 300 es ya el buque insignia de MasterCraft. Mide 10,26 metros de proa a popa (incluida la plataforma) y tiene 3,35 metros de manga. Esta belleza de 6350kg es alimentada por dos motores capaces de suministrar hasta 800 caballos de potencia al eje propulsor. Además, está dotada con un depósito de carburante de 760 litros, y un tanque de agua dulce para uso diario, de 115.

Si miramos hacia el centro de mando, nos damos cuenta de que la cabina dispone de características que sólo se encuentran en barcos mucho más grandes que éste. En el timón, de diseño ergonómico, el conductor es recibido por una utopía tecnológica que incluye un hermoso Raymarine C80 y opcionalmente, un display E80 (que permite al piloto controlar todos los sistemas del barco, incluidos los mapas y cartas, y un radar 3D de lectura de los fondos oceánicos). Una serie de toques de lujo en todos los aparatos electrónicos, unos impolutos acabados en madera, y los controles e interruptores programables, hacen que el pilotaje de la MasterCraft 300 sea un sueño hecho realidad. Además, podemos añadirle como sistema opcional un joystick de maniobra que hará que el gobierno del barco sea extremadamente sencillo y cómodo.

Encima de la cabina también nos encontramos muchas características interesantes. Además del arco deportivo que ocupa la parte superior, la MasterCraft 300 nos ofrece un único cristal rígido como parabrisas. Éste está magníficamente enmarcado en aluminio de primera calidad y tiene vidrios polarizados para reducir la cantidad de luz ultravioleta que lo traspasa, permitiendo que el piloto pueda contemplar el horizonte y el cielo sin riesgo de ser deslumbrado. El bastidor incorpora numerosas luces y un sistema antiniebla, y que impide la condensación.

Pero por supuesto, el interior es igual de impresionante. Después de bajar unos cuantos peldaños, los clientes entran en un pequeño Edén con armarios de madera dura, suelos de madera y cuero, y tapizados y remates que se pueden pedir al gusto, y totalmente personalizados. Inmediatamente a la izquierda se encuentra la ducha, a la que se accede desde una puerta de tamaño completo y junto a ésta está la cocina con mostradores de cuarzo Karadon, microondas, nevera/congelador y un hermoso fregadero. Si continuamos hacia el fondo nos encontramos un dormitorio decorado, tapizado y amueblado, del mismo tamaño y con el mismo espacio que podríamos encontrárnoslo en un barco de 34 o 36 pies. Delante de la cama está el sofá con mesa plegable, donde la gente puede comer o relajarse y ver la televisión en la pantalla plana LCD HD de 26”.

Sin lugar a dudas, la MC 300 es un gran avance en la navegación de recreo y hará que más de uno eleve las cejas al contemplarla. Pero no es extraño que Mastercraft haya dado este paso al construirla, pues desde siempre ha estado a la cabeza de la innovación y el liderazgo del sector. Algunos de los ingenieros más célebres y conocidos, se han encontrado al frente de éste proyecto desde sus primeros pasos hasta su botadura, y eso se ha notado en los resultados obtenidos. Kurt Bergstrom, el ingeniero de plomo en la MC 300, procedía de una larga línea de grandes constructores de yates incluyendo las casas “Cobalt” y “Hatteras”. Junto con Bergstrom, la empresa contrató a Mike Myers, que tiene una profunda historia en la construcción de grandes barcos, y que proviene de trabajar en el diseño y desarrollo de una gran línea de barcos en “Cruises Yachts”. Y Scott Wood, vicepresidente de MasterCraft y encargado del departamento de “Ingeniería y Desarrollo de Nuevos Productos”, tiene una extensa carrera que incluye un largo tiempo al servicio de “Hinckley Yachts”. Basta decir esto para dejar patente que el equipo con el que ha contado MasterCraft para el desarrollo de su nuevo modelo, tiene toda la capacidad necesaria para garantizar la calidad del proyecto, y asegurar la buena entrada de la empresa en el mercado de los yates de recreo.